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Papa Francisco en Canadá 29 de julio 2022 Discurso en el encuentro con los jóvenes y ancianos.

 


“Quisiera dirigirme a ti, joven Inuit, futuro de esta tierra y presente de su historia.

Quisiera decirte citando a un gran poeta “Lo que has heredado de tus padres, gánatelo

para poseerlo” (J.W.Goethe). No basta vivir de rentas, es necesario volver a ganarse lo

que se ha recibido como don. Por tanto no temas escuchar una y otra vez los consejos

de los más ancianos, abrazar tu historia para escribir páginas nuevas, apasionarte,

tomar posición frente a los hechos y a las personas, arriesgarte. Y para ayudarte a

hacer resplandecer la lámpara de tu existencia, también yo quisiera darte, como

hermano anciano, tres consejos.

El primero: camina hacia lo alto. Vives en estas vastas regiones del norte. Que ellas te

recuerden tu vocación a tender hacia lo alto, sin dejarte tirar abajo por quien quiere

hacerte creer que es mejor pensar solo en ti mismo y usar el tiempo que tienes

únicamente para tu diversión y tus intereses. Amigo, no estás hecho para “ir tirando”,

para pasar las jornadas equilibrando deberes y placeres, estás hecho para volar alto,

hacia los deseos más verdaderos y hermosos que tienes en el corazón, hacia Dios

para amarlo y hacia el prójimo para servirlo. No pienses que los grandes sueños de la

vida sean cielos inalcanzables. Estás hecho para levantar el vuelo, para abrazar la

valentía de la verdad y promover la belleza de la justicia, para “elevar tu temple moral,

ser compasivo, servir a los demás y construir relaciones”, para sembrar paz y cuidado

donde te encuentres, para encender el entusiasmo de los que te rodean, para ir más

allá, no para igualarlo todo.

Pero –me podrían decir- vivir así es más arduo que volar. Cierto, no es fácil, porque

siempre está acechando esa “fuerza de gravedad espiritual” que empuja para tirarnos

abajo, para paralizar los deseos, para debilitar la alegría. Entonces piensa en la

golondrina del ártico que llamamos “charrán”, ésta no deja que los vientos contrarios o

los cambios de temperatura le impidan ir de un lado al otro de la tierra, a veces elije

caminos que no son directos, acepta desviaciones, se adapta a ciertos vientos, pero

siempre mantiene clara la meta, siempre llega a su destino. Encontrarás gente que

intentará borrar tus sueños, que te dirán que te conformes con poco, que luches solo

por lo que te conviene. Entonces te preguntarás: ¿Por qué tengo que esforzarme por

algo en lo que los demás no creen? Y además, ¿cómo puedo volar en un mundo que

parece que cae cada vez más bajo en medio de escándalos, engaños, injusticias,

destrucción del ambiente, indiferencia hacia los más débiles, decepciones por parte de

los que tendrían que dar el ejemplo?. Ante estas preguntas ¿cuál es la respuesta?

Quisiera decirte: tú eres la respuesta. Tú hermano, tú hermana. No solo porque si te

rindes ya has perdido de antemano, sino porque el futuro está en tus manos. Está en

tus manos la comunidad que te ha generado, el ambiente en el que vives, la esperanza

de tus coetáneos, de los que aún sin pedírtelo, esperan de ti el bien original e

irrepetible que puedes introducir en la historia, porque “cada uno de nosotros es único”.

El mundo que habitas es la riqueza que has heredado, ámalo, como te ha amado quien

te ha dado la vida y las alegrías más grandes, como te ama Dios, que por ti ha creado

todo lo bello que existe y no deja de confiar en ti ni siquiera por un brevísimo instante.

Él cree en tus talentos. Cada vez que lo busques comprenderás cómo el camino que

te llama a recorrer tiende siempre hacia lo alto. Lo advertirás cuando rezando mires el

cielo y sobre todo cuando alces la mirada al Crucificado. C Entenderás que Jesús

desde la cruz no te señala con el dedo, sino que te abraza y te anima, porque cree en ti

aun cuando tú mismo has dejado de creer en ti. Entonces no pierdas nunca la

esperanza, lucha, dalo todo y no te arrepentirás. Sigue adelante el camino “un paso

tras otro hacia lo mejor”. Instala el navegador de tu existencia hacia una meta grande,

¡hacia lo alto!

El segundo consejo: ir hacia la luz. En los momentos de tristeza y desconsuelo, piensa

en el qulliq, que tiene un mensaje para ti. ¿Cuál? Que existes para ir hacia la luz cada

día. No solo el día de tu nacimiento, cuando no dependió de ti, sino cada día.

Cotidianamente estás llamado a llevar una luz nueva al mundo, la de tus ojos, la de tu

sonrisa, la del bien que tú y solo tú puedes aportar. No la puede aportar otro.

Pero para ir hacia la luz hay que luchar cada día con la oscuridad. Sí, hay una lucha

cotidiana entre la luz y las tinieblas, que no sucede afuera, en un lugar cualquiera, sino

dentro de cada uno de nosotros. El camino de la luz requiere valientes decisiones del

corazón contra la oscuridad de las falsedades, requiere ”desarrollar buenas costumbres

para vivir bien”, que no se sigan a estelas luminosas que desaparecen fugazmente,

fuegos artificiales que solo dejan humo. Son “espejismos, parodias de felicidad” como

dijo aquí san Juan Pablo II. Hermano, hermana, Jesús te acompaña y desea iluminar

tu corazón para guiarte hacia la luz. Él dijo “Yo soy la luz del mundo”. Pero también

dijo a sus discípulos “Ustedes son la luz del mundo” . Por tanto, también tú eres luz del

mundo y lo serás cada vez más si luchas para alejar del corazón la triste oscuridad del

mal.

Para aprender a hacerlo, hay que adquirir un arte continuo, que requiere superar las

dificultades y las contradicciones por medio de una búsqueda continua de soluciones.

Es el arte de separar cada día la luz de las tinieblas. Para crear un mundo bueno, dice

la Biblia, Dios comenzó justamente así, separando la luz de las tinieblas. También

nosotros si queremos ser mejores, tenemos que aprender a distinguir la luz de las

tinieblas. ¿Por dónde se empieza? Puedes empezar preguntándote ¿qué es lo que

me parece luminoso y seductor, pero después me deja dentro un gran vacío? ¡Estas

son las tinieblas! En cambio ¿qué es lo que me hace bien y me deja paz en el

corazón, aunque antes me hubiera pedido que saliera de ciertas comodidades y que

dominara ciertos instintos? ¡Esta es la luz! Y me sigo preguntando, ¿cuál es la fuerza

que nos permite separar dentro de nosotros la luz de las tinieblas, que nos hace decir

“no” a las tentaciones del mal y “sí” a las ocasiones de bien. Es la libertad. Libertad

que no es hacer todo lo que me parece y me gusta, no es aquello que puedo hacer a

pesar de los otros, sino por los otros, no es un total arbitrio, sino responsabilidad. La

libertad es el don más grande que nuestro Padre celestial nos ha dado junto a la vida.

Un poeta preguntándose cuál es la satisfacción más grande que un hijo pueda dar a su

padre, escribió estas hermosas palabras: “preguntad a un padre si el mejor momento

no es cuando sus hijos empiezan a amarle como hombres, a él, como a un hombre,

libremente. Pues bien, yo soy padre, dice Dios y conozco la co0ndición del hombre.

Todas las sumisiones de esclavos del mundo me repugnan y lo daría todo por una

hermosa mirada de hombre libre. Por esa libertad, por esa gratuidad lo he sacrificado

todo, dice Dios. Para crear esa libertad, esa gratuidad, para hacer actuar esa libertad,

 

esa gratuidad” (C.Péguy). Esta es la felicidad de Dios, no cuando estamos sometidos a

él, sino cuando vivimos como hijos que eligen amarlo, actuando la propia libertad. Si

quieres hacer feliz a Dios, este es el camino, elegir el bien. Ánimo hermano, ánimo

hermana, toma las riendas de tu libertad, no tengas miedo de tomar decisiones fuertes.

¡Ve cada día hacia la luz!

Por último, el tercer consejo: hacer equipo. Los jóvenes hacen grandes cosas juntos,

no solos. Porque ustedes jóvenes son como las estrellas del cielo, que aquí brillan de

manera espléndida, su belleza nace del conjunto, de las constelaciones que forman y

que iluminan y orientan las noches del mundo. También ustedes llamados a las alturas

del cielo y a resplandecer en la tierra, están hechos para brillar juntos. Es necesario

permitir a los jóvenes que formen grupos, que estén en movimiento. No pueden pasar

las jornadas aislados, rehenes de un teléfono. Los grandes glaciares de estas tierras

me hacen pensar en el deporte nacional de Canadá, el hockey sobre hielo. ¿Cómo es

posible que Canadá conquiste todas las medallas olímpicas? El hockey conjuga bien

disciplina y creatividad, táctica y físico, pero lo que hace la diferencia siempre es el

espíritu de equipo, presupuesto indispensable para afrontar las imprevisibles

circunstancias del juego. Hacer equipo significa creer que para alcanzar grandes

objetivos no se puede avanzar solos, es necesario moverse juntos, tener la paciencia

de combinar pases y movimientos para tejer estrategias de juego. También significa

dejar espacio a los demás, salir rápidamente cuando es el propio turno y alentar a los

compañeros. ¡Este es el espíritu de equipo!

Amigos, caminen hacia lo alto, vayan cada día hacia la luz, hagan equipo. Y hagan

todo esto en vuestra cultura, en el hermosísimo lenguaje inuktitut. Les deseo que

escuchando a los ancianos y recurriendo a la riqueza de vuestra tradición y de vuestra

libertad, abracen el Evangelio custodiado y transmitido por sus antepasados, y que

encuentren el rostro inuk de Jesucristo. Los bendigo de corazón y les digo

qujannamiik! (¡gracias!)”

Así se vivió en Vaticano la primera Jornada Mundial de los abuelos y las personas mayores

POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa

El Papa Francisco invitó en la Jornada Mundial de los abuelos y las personas mayores de este 25 de julio a aprender a compartir el tiempo con los ancianos, a cuidarlos con amor, a estar agradecidos por todo lo que hicieron por nosotros.

“Hermanos y hermanas, los abuelos y los mayores son el pan que alimenta nuestras vidas. Estemos agradecidos por sus ojos atentos, que se fijaron en nosotros, por sus rodillas, que nos acunaron, por sus manos, que nos acompañaron y alzaron, por haber jugado con nosotros y por las caricias con las que nos consolaron”, dijo el Papa en la homilía preparada para la Misa que se celebró en la Basílica de San Pedro del Vaticano y a la que acudieron más de 2.000 fieles.

                                

La Eucaristía fue concelebrada por el presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, Mons. Rino Fisichella, el prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida, Cardenal Kevin Farrell y el vicario del Papa para la Diócesis de Roma, Cardenal Angelo De Donatis.

En la homilía preparada por el Papa Francisco y pronunciada, en su representación por Mons. Fisichella, el Santo Padre comentó el pasaje del Evangelio de San Juan que relata el episodio de la multiplicación de los panes.

En esta línea, el Pontífice escribió que “los abuelos y los mayores no son sobras de la vida, desechos que se deben tirar” sino que “son esos valiosos pedazos de pan que han quedado sobre la mesa de nuestra vida, que pueden todavía nutrirnos con una fragancia que hemos perdido, la fragancia de la memoria”.

“No perdamos la memoria de la que son portadores los mayores, porque somos hijos de esa historia, y sin raíces nosmarchitaremos. Ellos nos han custodiado a lo largo de las etapas de nuestro crecimiento, ahora nos toca a nosotros custodiar su vida, aligerar sus dificultades, estar atentos a susnecesidades, crear las condiciones para que se les faciliten sus tareas diarias y no se sientan solos”, invitó el Papa.

Por ello, el Santo Padre invitó a preguntarse: “¿He visitado a los abuelos? ¿A los mayores de la familia o de mi barrio? ¿Los he escuchado? ¿Les he dedicado un poco de tiempo?” y añadió “custodiémoslos, para que no sepierda nada. Nada de su vida ni de sus sueños. Depende denosotros, hoy, que no nos arrepintamos mañana de no haberles dedicado suficiente atención a quienes nos amaron ynos dieron la vida”.

“Por favor, no nos olvidemos de ellos. Alíémonos con ellos. Aprendamos a detenernos, a reconocerlos, a escucharlos. Nolos descartemos nunca. Custodiémoslos con amor. Yaprendamos a compartir el tiempo con ellos. Saldremosmejores. Y, juntos, jóvenes y ancianos, nos saciaremos en la mesa del compartir, bendecida por Dios”, destacó.

Además, el Santo Padre se detuvo en el relato y los personajes que narra el Evangelista San Juan en el Capítulo 6 en el que Jesús se encuentra con un joven, que no tiene nombre, y que ofreció todo lo que tenía -cinco panes de cebada y dos pescados- y el milagro de la multiplicación de los panes gracias al que comió una multitud de personas.

En este sentido, el Papa dijo que en esta Jornada, dedicada a los abuelos y a las personas mayores, se detuvo en tres momentos: “Jesús que ve el hambre de la multitud; Jesús que comparte el pan; Jesús que ordena recoger los pedazos sobrantes. Tres momentos que se pueden resumir en tres verbos: ver, compartir, custodiar”.

En primer lugar, el Santo Padre resaltó “la mirada de Jesús, que no es indiferente ni está atareado, sino que advierte los espasmos del hambre que atormentan a la humanidad  cansada” porque “Él se preocupa por nosotros, nos cuida, quiere saciar nuestra hambre de vida, de amor y de felicidad”.

“Esta es también la mirada con la que los abuelos y los mayores han visto nuestra vida. Es el modo en el que ellos, desde nuestra infancia, se han hecho cargo de nosotros.

Habiendo tenido una vida a menudo muy sacrificada, no nos han tratado con indiferencia ni se han desentendido de nosotros, sino que han tenido ojos atentos, llenos de ternura”, afirmó.

Luego, el Papa invitó a cuestionarse “y nosotros, ¿qué mirada tenemos hacia los abuelos y los mayores? ¿Cuándo fue la última vez que hicimos compañía o llamamos por teléfono a un anciano para manifestarle nuestra cercanía y dejarnos bendecir por sus palabras?” y reconoció que “sufro cuando veo una sociedad que corre, atareada e indiferente, afanada en tantas cosas e incapaz de detenerse para dirigir una mirada, un saludo, una caricia”.

“Tengo miedo de una sociedad en la que todos somos una multitud anónima e incapaces de levantar la mirada y reconocernos. Los abuelos, que han alimentado nuestra vida, hoy tienen hambre de nosotros, de nuestra atención, de nuestra ternura, de sentirnos cerca. Alcemos la mirada hacia ellos, como Jesús hace con nosotros”, advirtió.

En segundo lugar, el Santo Padre se detuvo en la generosidad del joven “que comparte lo que tiene” y que está “en el centro de este prodigio del que se benefició tanta gente adulta, unas cinco mil personas”.

Ante esto, el Papa invitó nuevamente a realizar “una nueva alianza entre los jóvenes y los mayores, de compartir el común tesoro de la vida, de soñar juntos, de superar los conflictos entre generaciones para preparar el futuro de todos” porque “sin esta alianza de vida, de sueños y de futuro, nos arriesgamos a morir de hambre, porque aumentan los vínculos rotos, las soledades, los egoísmos, las fuerzas disgregadoras”.

“El Evangelio nos exhorta a compartir lo que somos y lo que tenemos, ese es el único modo en que podemos ser saciados. He recordado muchas veces lo que dice a este propósito el profeta Joel (cf. Jl 3,1): Jóvenes y ancianos juntos. Los jóvenes, profetas del futuro que no olvidan la historia de la que provienen; los ancianos, soñadores nunca cansados que trasmiten la experiencia a los jóvenes, sin entorpecerles el camino. Jóvenes y ancianos, el tesoro de la tradición y la frescura del Espíritu. Jóvenes y ancianos juntos. En la sociedad y en la Iglesia: juntos”, exhortó el Papa.

Por último, el Santo Padre advirtió la importancia de que “el Evangelio refiere que sobraron muchos pedazos de pan” y que Jesús pidió recoger “los pedazos que han sobrado, para que no se pierda nada” y añadió que “es así el corazón de Dios, no sólo nos da mucho más de lo que necesitamos, sino que se preocupa también de que nada se desperdicie, ni siquiera un fragmento”.

Se trata de una invitación profética de Jesús, que nos recuerda que “los abuelos y los mayores no son sobras de la vida, desechos que se deben tirar” porque “ellos son esos valiosos pedazos de pan que han quedado sobre la mesa de nuestra vida”.

“Ahora nos toca a nosotros custodiar su vida, aligerar sus dificultades, estar atentos a sus necesidades, crear las condiciones para que se les faciliten sus tareas diarias y no se sientan solos”, concluyó el Papa en la homilía.

Al finalizar la Misa, el Cardenal Farrell y Mons. Fisichella se colocaron delante de un cuadro de la Virgen María junto a un grupo de personas mayores, entre ellos, dos mujeres africanas con trajes típicos, y todos, junto a la asamblea presente, entonaron una canción a la Virgen María.

El Santo Padre instituyó esta Jornada Mundial de los abuelos y de las personas mayores que se celebrará cada año el cuarto domingo de julio, en la cercanía a la fiesta de los santos Joaquín y Ana, los abuelos de Jesús.

El tema de esta primera Jornada Mundial de los abuelos y de las personas mayores fue “Yo estoy contigo todos los días” y para la ocasión el Papa Francisco escribió un mensaje, el Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida preparó también una oración. y la Penitenciaría Apostólica concedió Indulgencia Plenaria  a quienes visiten a un anciano por esta Jornada y cumplan con las condiciones establecidas por la Iglesia Católica.



El papa Francisco y las lecciones de la fragilidad

 En su visita a Canadá, el pontífice, de 85 años, pidió dignidad y respeto para las personas mayores en un mundo cada vez más poblado de ellas. (Apartes de Artículo en el NYT de 1° de agosto 2022*).


... Aunque la misión principal del pontífice en Canadá fue la que él llamó una “peregrinación penitencial” para disculparse ante las personas indígenas por los terribles abusos que soportaron en las escuelas residenciales operadas por la Iglesia, también fue una peregrinación de senectud en la que el pontífice, de 85 años, utilizó su propia vulnerabilidad para exigir dignidad para las personas de edad avanzada en un mundo cada vez más poblado por ellas.

Son necesarias para construir “un futuro en el que no se descarte a los mayores porque funcionalmente no son necesarios”, mencionó Francisco durante una misa en el Estadio de la Mancomunidad en Edmonton, Alberta, uno de los pocos eventos en el itinerario del viaje papal que fue mucho más ligero de lo habitual. Agregó: “Un futuro que no sea indiferente hacia quienes, ya adelante con la edad, necesitan más tiempo, escucha y atención”.

Un alto jerarca del Vaticano, el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, comentó en una entrevista reciente que había convencido a Francisco de articular una nueva enseñanza de la Iglesia sobre el envejecimiento que también se “propusiera no con palabras, sino con el cuerpo” porque, afirmó Paglia, “los viejos pueden enseñarnos que todos somos, en realidad, frágiles”.

El religioso agregó: “El envejecimiento es uno de los grandes desafíos del siglo XXI”. Paglia también preside una comisión del Ministerio de Salud de Italia para la reforma de la salud y la atención social de las personas mayores en Italia, país que tiene una de las poblaciones de mayor edad en el mundo.

Un informe de las Naciones Unidas pronostica que las personas de 60 años en adelante superarían en cantidad a las personas menores de 15 años para 2050.

Paglia señaló que los avances en la ciencia y la medicina respecto de la longevidad le sumaron décadas a la esperanza de vida y crearon “una nueva población de personas mayores”. Sin embargo, agregó que eso también generó una contradicción, porque una sociedad obsesionada con vivir más no había cambiado para dar cabida a aquellos de edad avanzada en cuestiones económicas, políticas o incluso espirituales.

Desde antes de que se convirtiera en pontífice a los 76 años, Francisco ha prestado atención especial a los adultos mayores. En el libro Sobre el cielo y la tierra, aseguró que ignorar las necesidades de salud de las personas mayores era equivalente a una “eutanasia encubierta” y que los ancianos a menudo “acaban arrumbados en asilos como un abrigo que se cuelga en el clóset durante el verano”.

Como papa, apareció en un documental de Netflix sobre el envejecimiento y con frecuencia denuncia que las personas mayores son tratadas como basura en una “cultura de lo desechable”.

En 2013, el año de su elección, usó las celebraciones del Día Internacional de la Juventud para honrar a las personas mayores. En un ritual previo a la Semana Santa de 2014, con la intención de subrayar su servicio a la humanidad, lavó y besó los pies de personas mayores y con discapacidad en sillas de ruedas. En 2021, estableció un Día Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores para honrar año tras año a los “olvidados”.

Eso ocurrió durante algunos de los peores días de la pandemia de COVID-19 y lo que Paglia describió como una “masacre de los adultos mayores” en asilos italianos que motivó a su oficina a producir un “nuevo paradigma” sobre la atención a los mayores.

Este año, Francisco ha buscado darle forma a ese pensamiento con una serie de catequesis (o enseñanzas religiosas) sobre el envejecimiento.

En más de 15 discursos, y con tres más previstos para agosto, según el Vaticano, ha llamado a la población en crecimiento de los mayores un “verdadero pueblo nuevo” en la historia humana. Opinó: “Nunca han sido tantos como ahora, nunca han corrido tanto riesgo de ser descartados”.

Se lamentó de una sociedad en la que la juventud tenía el monopolio del “significado pleno de la vida, mientras que la vejez simplemente representa su vacío y pérdida”.

Censuró un futuro en que la tecnología, atraída por el “mito de la eterna juventud” y la “derrota de la muerte”, busca “mantener el cuerpo vivo con medicina y cosméticos que ralentizan, esconden, borran la vejez”.

A lo largo de los discursos, Francisco alentó a la gente a no “esconder la fragilidad de la vejez” por miedo a perder la dignidad. La fragilidad, argumentó, “es una enseñanza para todos nosotros” y podría conllevar a una reforma “indispensable” en la sociedad, porque la “marginación de los viejos –tanto conceptual como práctica– corrompe todas las temporadas de la vida, no solo la de la vejez”.

El pontífice ha promovido el diálogo entre los jóvenes y los viejos, y ha promulgado el beneficio de escuchar la historia directamente de las personas que la vivieron. También ha señalado que pasar tiempo con los mayores obliga a las personas a bajar el ritmo, apagar sus celulares y seguir un reloj más profundo.


Ha dicho: “Cuando regresas a casa y hay un abuelo o abuela cuya mente tal vez ya no está lúcida o, no sé, ha perdido algo de su habilidad para hablar y te quedas con él o ella, estás ‘perdiendo el tiempo’, pero esta ‘pérdida de tiempo’ fortalece a la familia humana”.

Destacó que la exposición a la decadencia y la fragilidad enriquece a los jóvenes. También ha aseverado que de manera recíproca “hay un regalo en ser mayor, comprendido como abandonarse a uno mismo y ponerse al cuidado de los otros”.

Desde que sufrió la ruptura de ligamentos de la rodilla, Francisco ha tenido que depender de otras personas para moverse (al principio, se dice que de manera renuente). Aunque sus discursos se inspiran en gran medida en las lecciones de las figuras bíblicas, también los ha nutrido con sus propias experiencias. “¿Me lo dices a mí? Yo tengo que ir en una silla de ruedas, ¿eh? Pero así es ahora, así es la vida”, manifestó en un discurso.

Si bien Francisco aún usa en ocasiones un bastón, (“Creo que puedo hacerlo”, dijo de caminar para saludar a los periodistas en el avión a Canadá), parece haber aceptado las ventajas de una silla de ruedas. Tras dirigirse a una congregación compuesta en su mayoría por personas indígenas en una iglesia de Edmonton, disfrutó de verdad el recorrido entre los fieles que lanzaban gritos en el exterior y causó una escena caótica cuando su asistente inclinó la silla de ruedas para bajarlo de una acera.

Verlo disfrutar al saludar a los fieles y su compromiso en reconocer los pecados pasados de su Iglesia hizo que la posibilidad de una renuncia pareciera distante. Pero la renuncia es algo en lo que ha pensado, aunque no necesariamente sea la suya.

En una de sus enseñanzas sobre el envejecimiento, en Roma, habló de aprovechar la jubilación, en especial cuando, debido al declive de las tasas de natalidad en muchos países, había menos nietos que cuidar y porque los hijos adultos a menudo se mudan lejos. Los avances médicos habían, por lo tanto, creado años que llenar, observó.

*Jason Horowitz is the Rome bureau chief, covering Italy, the Vatican, Greece and other parts of Southern Europe. He previously covered the 2016 presidential campaign, the Obama administration and Congress, with an emphasis on political profiles and features. @jasondhorowitz


Mensaje de nuestra Coordinadora en el Día de Vida Ascendente

DÍA INTERNACIONAL DE VIDA ASCENDENTE 

1° de octubre, 2022-

Mensaje de nuestra Coordinadora Latinoamericana y Caribeña:



Queridos amigos y hermanos en Cristo de Vida Ascendente Latinoamericana. Que la bendición

de Dios llegue a cada uno de ustedes.

Estamos próximos a celebrar un nuevo aniversario del día Internacional de Vida Ascendente.

Debemos dar gracias a Dios por estar presentes y poder celebrar con alegría este nuevo día que

el Señor nos regala.

Debemos sentirnos agradecidos y a la vez afortunados por estar con vida, ya que muchos de

nuestros compañeros, amigos y conocidos la perdieron, tras esta larga y penosa Pandemia que

azoto al mundo entero.

También debemos sentirnos felices de ser parte de este gran Movimiento, que nos ha ayudado y

acompañado, a lo largo de estos años, donde fuimos envejeciendo, pero que gracias a las

diversas redes sociales , nos sentimos unidos, hermanados y bendecidos por el infinito amor de

Dios.

Como integrante de Vida Ascendente me siento orgullosa, y feliz. He sentido la presencia de

Dios en mi vida, de una manera muy especial, y es EL quien me da las fuerzas para seguir

adelante, en esos momentos en que, por diferentes motivos nos sentimos solos y abandonados.

La larga vida es por sobre todas las cosas un don y una bendición de Dios, más allá de los

problemas que nos van surgiendo, en la cotidianidad de nuestras vidas.

¡Es por eso, que no debemos dejar un solo minuto de celebrarla!!!! Es mi deseo que, en este

nuevo aniversario, nos sintamos unidos a lo largo del día con nuestra oración. Y con Jesús que

está siempre a nuestro lado, presente entre nosotros, más allá de la distancia y de las fronteras

que nos separan, les hago llegar mi cariño, haciéndolo extensivo a todos los integrantes de sus

comunidades.

Que Jesús misericordioso, los colme de bendiciones

Susana Beatríz Zonni

Carta del asesor, Padre Osvaldo Montferrand

                                         Carta del asesor, Padre Osvaldo Montferrand




Este año la celebración de los santos patronos de nuestro Movimiento  fue adelantada en la II Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos.  Fue muy bien preparada por el Papa Francisco con sus catequesis semanales y con su mensaje para iluminar la   celebración de la Jornada.  Tantas ayudas las fuimos recibiendo como otras tantas bendiciones, ahora nos sentimos ocupando un lugar en la Iglesia, como los abuelos cuando se sienten que forman parte de la familia:  se nos integra en todo, se nos escucha, se nos aprecia.

Este año nos queda hacer un repaso de toda esta actividad desarrollada en nuestros grupos y reuniones.  Gracias a Dios estamos bastante alujados de los cuidados que en la pandemia nos tuvieron muy limitados.  Ahora podemos ir volviendo a los encuentros presenciales y por lo tanto a las actividades que marcan nuestra amistad, espiritualidad y apostolado.  En nuestro balance tenemos que preguntarnos cómo usamos todo el material tan valioso que nos regaló el Papa Francisco con sus reflexiones.

Con  la publicidad que tuvo la Jornada Mundial vimos que todas las diócesis y las parroquias trataron de responder al pedido del Papa.  Nuestro Movimiento ocupó en algunas partes un lugar sobresaliente, por algo somos los que venimos trabajando desde hace muchos años en esta hermosa pastoral de los mayores.

Quiero imaginar que a nosotros este gran respaldo que hemos recibido nos servirá para hacer lo que está mostrando la Iglesia, abrir puertas y ventanas para salir a todos y también para que puedan entrar todos.  El Evangelio nos enseña a ser la levadura que se mezcla para levar toda la masa.  Nuestra mirada tiene que estar puesta en el mandato que recibimos del Señor: “¡Vayan!”

Las reuniones de nuestro grupo son muy valiosas para motivarnos y para elegir las prioridades de nuestro apostolado, la reunión nos prepara para la acción.  Pero después es necesario encontrar a todos los mayores de la familia y del barrio.  Es en ellos que vemos nuestro prójimo, en ellos podemos mostrar nuestro amor fraterno, y en los que están solos – que son muchísimos – lo que podemos hacer por ellos, se lo estamos haciendo a Cristo.

Hay una etapa nueva y diferente después de la II Jornada Mundial.  La Iglesia al fin entendió que tenía que hacer un lugar para los abuelos y ancianos, ahora nos toca a nosotros entender nuestra misión de apóstoles en el mundo de los abuelos, los jubilados y los ancianos. Quedarnos sólo con nuestra reunión sería egoísta, sería enterrar los talentos recibidos.  La festividad de San Joaquín y Santa Ana nos permita reunirnos en la Santa Misa  para agradecer que la Iglesia nos ha integrado y para comprometernos a integrar, también nosotros, a todos los mayores.

CELEBRACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LOS ABUELOS AÑO 2022

 CELEBRACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LOS ABUELOS AÑO 2022

Mensaje de nuestra Coordinadora para América Latina y el Caribe



Queridos amigos de Vida Ascendente de Argentina, y de todos los países de América latina, que formamos parte de este maravilloso Movimiento.

Deseo enviarles un saludo muy especial en esta Segunda Jornada del Día Internacional de los Abuelos y Ancianos.

Durante muchos años, nosotros los abuelos, celebrábamos nuestro día, el 26 de Julio, por ser esta fecha, el día de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús.

Sin embargo, el Papa Francisco, tras el rezo del Ángelus el 31 de enero de 202l, instituyo el día Universal de los Abuelos, el cuarto Domingo del mes de Julio.

¿Qué dice el Santo Padre de los abuelos????

La edad es una bendición, y los ancianos no son parias de los que hay que alejarse, sino signos vivos de la benevolencia de Dios que otorga vida en abundancia. ¡Bendita la casa que custodia un anciano! ¡Bendita sea la familia que honra a sus abuelos!

Los abuelos son a menudo olvidados, subrayo el Papa Francisco, y nosotros, olvidamos esta riqueza de custodiar las raíces y trasmitirla.

Esperemos que esta segunda jornada mundial de los abuelos y de los mayores, que este año será celebrado el 24 de Julio, pueda ser una oportunidad, para dar a los mayores, el lugar que se merecen en nuestras familias, en nuestras sociedades y particularmente en nuestra Iglesia.

Estoy segura que, en todas las comunidades de los distintos países, será celebrado este día, con mucha alegría y entusiasmo.

Nosotros tenemos este año, en nuestra querida Diócesis de la Villa de la Concepción del Rio Cuarto, el privilegio de celebrar la Santa Eucaristía, presidida por nuestro Obispo, Monseñor Adolfo Uriona. La liturgia de esta misa se ha encomendado, a las integrantes de los distintos grupos del Movimiento, razón por la cual, nos sentimos muy felices.

Ruego al Padre Dios, que envíe muchas bendiciones sobre cada uno de nosotros. 

Un fuerte abrazo. Susana

Acción de gracias en memoria de Clemencia O. Rodríguez García y Notas de condolencia recibidas.

ACCIÓN DE GRACIAS EN MEMORIA DE CLEMENCIA O. RODRÍGUEZ GARCÍA

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En la Eucaristía realizada en su memoria en la mañana del 24 de mayo de 2022 en la Capilla del Gimnasio Moderno, el sacerdote destacó la vida y obra de Clemencia como mujer de fe y de valores cristianos. A continuación de la comunión, leímos la Resolución 02 de Vida Ascendente en la cual proclamamos a nuestra Presidente como ejemplo de vida para la juventud; dicha Resolción a continuación fue entregada a su hermano Hernán Rodríguez García y a su sobrina.




De los grupos de asociaciones presentes físicamente en la Eucaristía acompañando a su familia extendida, destacamos la Familia Camiliana, la Asociación de Bacteriólogos Javerianos y a Vida Ascendente. La ceremonia se transmitió vía Meet y tuvo una audiencia nacional y latinoamericana.

  


Notas de condolencia recibidas:


Queridos/as todos/as, en Cristo Jesús:

 

Hace tres días la familia de nuestra Presidente Clemencia Ofelia Rodríguez García hizo pública la noticia de la decisión de ella de no contar más con cuidados extraordinarios para mantenerse con vida entre nosotros ante la inusitada y severa enfermedad que afronta con toda dignidad; dicha decisión fue convalidada por la Junta Médica y por la familia. Ha estado asistida por varios sacerdotes quienes la han ungido con los santos óleos.

 

La vida y obra de Clemencia ha sido ejemplar y como tal tendrá el mejor recibimiento celestial. Entregamos a ustedes, miembros y amigos de Vida Ascendente, copia de la Resolución con la cual institucionalmente la reconocemos  y agradecemos el privilegio de contar personal e institucionalmente con ella, de manera incondicional.

 

Por supuesto como seres humanos la pena de su partida nos aflige y lloramos no lágrimas amargas sino dulces, pues se va nuestra Presidente, sencilla y buena y muy grande: siempre te recordaremos Clemencia, vivirás en nuestro corazón.

 

Piedad Betancur

Jairo Morales C.

Anita Orjuela B.

Martha Elena Suárez V.

Bogotá, D.C., mayo 16, 2022.


 

CLEMENCIA NO HA MUERTO

 

Por Nelsa Beatriz Rey, Vida Ascendente Colombia.

 

Porque siempre estará presente en nuestras vidas

Por su espíritu religioso, servicial y humano,

Ha quedado en nuestros corazones

Como un ejemplo viviente en nuestros recuerdos

 

Clemencia, la mujer prudente

Y solidaria, quien transitaba por las calles

para brindar un servicio de hermandad

con la humildad de una violeta en la oscuridad-

 

Tu estilo de vida, será un ejemplo de generosidad

Con el silencio de la hospitalidad

Y tus obras en VIDA ASCENDENTE,

Brillarán por siempre en la oscuridad-

 

Donde quiera que estés, te diremos gracias

Por tus grandes proyectos de VIDA ASCENDENTE

Y te recordaremos por la eternidad

Como una amiga, plena de bondad-

BOGOTA-MAYO 17-2022-


 

 

Homenaje, póstumo

Oh, Señor, cubre con tu Paz en el Reino Celestial, a tu hija Clemencia Ofelia Rodríguez García, quien fuera Presidente de Vida Ascendente, en Colombia, que su espíritu, siempre estará en nuestras oraciones.

CLEMENCIA  OFELIA:

 

Cielo, bendito te recibe

La Gloria del Señor está

Eres espejo de Evangelio

Mansión celestial es tu morada

Eres de Vida Ascendente

Nido de cariño en Colombia

CLEMENCIA Ofelia en el recuerdo

Iluminada con luz celestial

Al ejemplo de bondad eres

 

Oh,Señor, cuida de ella

Fue de corazón grande

En el camino de la vida

Luz que alumbra hoy

Iluminará, nuestro espíritu

A ella recordaremos, en oración.

 

Con cariño y Paz... Julio Guillermo Pereyra Estela. VA-Perú. 17 Mayo 2022.


  Nuestra cofundadora de Vida Ascendente Ma. Elvira Uribe manifestó en audio su sentimiento de pesar y de reconocimiento de las virtudes de Clemencia. Además recibió el siguiente mensaje de nuestro Consiliario continental: "Hola María Elvira, nos avisaron que falleció Clemencia Rodríguez, de Bogotá. No tengo como comunicarme, si tú tienes llegada te pido que les transmitas  mi saludo y mi oración por ella. Gracias, abrazo, P. Oswaldo Montferrand, Consiliario Vida Ascendente América Latina y Caribe."


Qué noticia tan lamentable lo siento desde el fondo de mi corazón ella una mujer buena  , sencilla y solidaria se hizo querer por todos nosotros. Dios la tenga en su santa gloria estaremos orando para que nuestro señor lo acoja en su seno 🙏♥🙏 Carmen Rosa Sánchez, Perú.

San Miguel Arcángel la envuelva con sus Alas y la presente ante Nuestro Padre Celestial. Lucía Cabra, VA-Colombia.

Dios tenga en su Santa Gloria a nuestra compañera y hermana Clemencia, nuestras oraciones por su eterno descanso 🙏🏽🙏🏽🙏🏽 ADA PALACIOS, VA-Perú


Hoy como en los últimos meses pienso en Clemencia, cuántas alegrías, carcajadas, baile, amistad y unión trajo a nuestras vidas, a varios países latinoamericanos en un encuentro... cuántas enseñanzas a través de la humildad, del amor al servicio y de la reserva. Tal vez hubiese querido escucharla más, saber cómo se sentía y conversar, sin embargo ella hablaba con sus actos. 

Hoy la pienso diferente, me alegra saber que sus dolores físicos cesaron y ya se encuentra en paz con nuestro Dios, hoy su recuerdo se forja en nuestros corazones y nos anima a seguir algo de su ejemplo.

A todos los amigos de Vida Ascendente los abrazo con cariño en la distancia y escribo especialmente que los quiero mucho.

🙏🌺☀🙏🌺☀

Camila Bernal Orjuela, desde Colombia.

 

HERMANOS DE VIDA ASCENDENTE DE COLOMBIA. Que descanse nuestra Hermana Clemencia en la Gloria del SEÑOR. INVOQUEMOS con nuestras oraciones su Descanso Eterno. Esta noticia lacerante y dolorosa nos parte el alma. Clemencia sigue radiante en el corazón de quienes tenemos el privilegio, el honor y alegría de conocerla. Su sencillez, humildad y preocupación permanente por los más necesitados, resalta los valores que recibió desde su Hogar. Nosotros recibimos en Bogotá su permanente compañía y preocupación. El SEÑOR tiene para nuestra Hermana Clemencia el Lugar privilegiado de su AMOR.  El profundo dolor que sentimos elevemos al SEÑOR con nuestras permanentes oraciones. En nombre de todos los Miembros de Vida Ascendente de Perú damos nuestras más sentidas condolencias al Hermano, Familiares y amigos de Colombia, por nuestra Hermana CLEMENCIA RODRIGUEZ, que ha partido a la Presencia del SEÑOR.  Su alta calidad profesional y su gran sensibilidad humana que siempre lo puso al servicio de los más necesitados, caracterizó su vida. Deja un vacío muy grande en el seno de nuestro MOVIMIENTO en toda América. Siempre estará, muestra Hermana CLEMENCIA presente en nuestros corazones, mente y gratitud de todos nosotros. CLEMENCIA. Hermana nuestra, Descansa en PAZ en la presencia del SEÑOR. Orlando Cáceres, Presidente VA-Perú.

 

Mi querida Clemencia te fuiste sin que te podamos ver, pero tu recuerdo lo llevo en mi corazón, te recordaré con el cariño de siempre y recorreremos todos los lugares que hemos visitado juntas. Mi adorada Clemencia lloro porque soy humana pero sé que estás en los brazos de nuestra Madre la Virgen Santísima y de nuestro Señor y eso me consuela.  Descansa en paz mi querida amiga.  Goyita Sanmartín, VA-Perú

 

Es muy doloroso pero NUESTRO DIOS Y LA VIRGENCITA la querían Junto a Ellos. Paz y Fortaleza a su familia. Ella estará VIVA en nuestros corazones con su alegría humildad y sencillez contagiosa que descanses Hermana siempre te recordaremos. Carmen Vilchez, VA-Costa Rica.

 

Lamento mucho lo sucedido,  sé que estás al lado de nuestro Creador. Clemencia te digo: guardo tu amistad: sé que estas en nuestros corazones, gracias a Dios el permitirme conocerte, gracias por el don de servicio al prójimo, te queremos ayer,  hoy y siempre. Susana Cáceres, VA-Perú.

 

Estuve pocos días con ella y hoy estoy triste por su partida. Más allá de la Fe, soy humana y la separación duele.  La vi una mujer humilde. El Señor, sin duda la recibió en su misericordioso amor. Abrazo fuerte. Susana Tito, VA-Uruguay.

 

Amiguitos CHINAUTA !!!!

HOY no hay alegría en nuestro Grupo / pero si podemos CONSOLARNOS MUTUAMENTE, la Partida de Nuestra CLEMENCIA es dolorida/ NOSOTROS Todos personas de FE sabemos que Dios la ha acogido en su SANTO Reino con el Amor infinito de ÉL! Uniditos en Oración, por su Eterno Descanso! 🙏 Gracias AMIGOS CHINAUTICAS!   🙏🏻 Anita Orjuela Bravo.

 

Clemencia querida… que tu ejemplo de vida trascienda entre los que te conocimos y que tu cariño nos siga acompañando… Descansa en la paz del Señor.!!  Clelia, VA-Perú.

 

Susana Cáceres: Clemencia: eres nuestro angelito en el cielo,  gracias por tu don servicio con todos,  gracias. Descansa en paz.

Susana Tito: Paz… Mujer valiente.

Desde el CIELO nos guiará se adelantó Clemencia Oremos fuiste muy Valiente; muy poco estuvimos cerca pero Te conocí El gran amor a DIOS Y A LA VIRGENCITA que con su humildad y sencillez nos la contagiaste fortaleza a toda la familia CHINAUTA 2. Carmen Vilchez, VA-Costa Rica.

QUERIDA Clemencia te recordaremos siempre  por ese don que DIOS te regaló de amor y entrega a los demás; ya dejaste de sufrir y ahora  gozas del amor de Nuestro Padre  Celestial. Descansa en paz🙏🏻  Socorrito y  Matías, VA-México.

 

Clemencia siempre estarás con nosotros en nuestros corazones y te extrañamos, descansa en paz al lado del SEÑOR. Gloria VA Perú.

: También mi corazón se siente oprimido por la partida de CLEMENCIA, que descanse en paz , sus obras son un gran legado que permanecerá por siempre. Matías Palomares-VA-México.

Expreso mi dolor ante la muerte de Clemencia; ella nos seguirá guiando desde donde  esté. Alicia VA- Argentina.

HERMANOS:  Participamos su asistencia a la Misa por el Eterno Descanso de nuestra Hermana CLEMENCIA RODRIGUEZ, hoy Lunes a las 7pm.hora del Perú. Ingresar por Facebook a la Parroquia Cristo Salvador Chama. Orlando Cáceres, VA-Perú.

CLEMENCIA 🙏🏻 Gracias Señor por permitirle contemplar la Luz de tu Rostro Señor!   🙏🏻 Anita Orjuela, VA-Colombia.


 

 

 

 


Resolución N°02 de Vida Ascendente en honor a nuestra Presidente


Nuestra Presidente CLEMENCIA OFELIA RODRÍGUEZ GARCÏA hoy 16 de mayo de 2022 ha tenido su Pascua y está en la Casa del Señor. Esta mañana,Después de haber comunicado la noticia de abajo y la Resolución en la que la proclamamos como ejemplo de vida, Clemencia partió en paz.


Queridos/as todos/as, en Cristo Jesús:

Hace tres días la familia de nuestra Presidente Clemencia Ofelia Rodríguez García hizo pública la noticia de la decisión de ella de no contar más con cuidados extraordinarios para mantenerse con vida entre nosotros ante la inusitada y severa enfermedad que afronta con toda dignidad; dicha decisión fue convalidada por la Junta Médica y por la familia. Ha estado asistida por varios sacerdotes quienes la han ungido con los santos óleos.

La vida y obra de Clemencia ha sido ejemplar y como tal tendrá el mejor recibimiento celestial. Entregamos a ustedes, miembros y amigos de Vida Ascendente, copia de la Resolución con la cual institucionalmente la reconocemos  y agradecemos el privilegio de contar personal e institucionalmente con ella, de manera incondicional.

Por supuesto como seres humanos la pena de su partida nos aflige y lloramos no lágrimas amargas sino dulces, pues se va nuestra Presidente, sencilla y buena y muy grande: siempre te recordaremos Clemencia, vivirás en nuestro corazón.


Piedad Betancur

Jairo Morales C.

Anita Orjuela B.

Martha Elena Suárez V.

Mensaje del Papa Francisco para la II Jornada Mundial de los abuelos y ancianos.

 Mensaje del Papa Francisco para la II Jornada Mundial de los abuelos y ancianos.

Publicada el martes 10 de mayo de 2022, para la jornada del 24 de julio de 2022..

 


Querida hermana, querido hermano:  el versículo del salmo 92 “en la vejez seguirán dando frutos” (v.15) es una buena noticias, un verdadero “evangelio” que podemos anunciar al mundo con ocasión de la segunda jornada mundial de los abuelos y de los mayores.  Esto va a contracorriente respecto a lo que el mundo piensa de esta edad de la vida, y también con respecto a la actitud resignada de algunos de nosotros, ancianos,  que siguen adelante con poca esperanza y sin aguardar ya nada del futuro.

La ancianidad a muchos les da miedo.  La consideran una especie de enfermedad con la que es mejor no entrar en contacto.  Los ancianos no  nos conciernen – piensan – y es mejor que estén lo más lejos posible, quizás juntos entre ellos, en instalaciones donde los cuiden y que nos eviten tener que hacernos cargo de sus preocupaciones.  Es la “cultura del descarte”, esa mentalidad que, mientras nos hace sentir diferentes de los más débiles y ajenos a sus fragilidades, autoriza a imaginar caminos separados entre “nosotros” y “ellos”. Pero, en realidad, una larga vida – así enseña la Escritura- es una bendición, y los ancianos no son parias de los que hay que tomar distancia, sino signos vivientes de la bondad de Dios que concede vida en abundancia.  ¡Bendita la familia que honra a sus abuelos!

La ancianidad en efecto, no es una estación fácil de comprender, tampoco para nosotros que ya la estamos viviendo.  A pesar de que llega después de un largo camino, ninguno nos ha preparado para afrontarla, y casi parece que nos tomara por sorpresa.  Las sociedades más desarrolladas invierten mucho en esta edad de la vida pero no ayudan a interpretarla; ofrecen planes de asistencia, pero no proyectos de existencia.  Por eso es difícil mirar al futuro y vislumbrar un horizonte hacia el cual dirigirse.  Por una parte, estamos tentados de exorcizar la vejez, escondiendo las arrugas y fingiendo que somos siempre jóvenes, por otra, parece que no nos quedaría más que vivir sin ilusión, resignados a no tener ya “frutos que dar”.

El final de la actividad laboral y los hijos ya autónomos hacen disminuir los motivos por los que hemos gastado muchas de nuestras energías.  La consciencia de que las fuerzas declinan o la aparición de una enfermedad pueden poner en crisis nuestras certezas. El mundo –con los tiempos acelerados, ante los cuales nos cuesta mantener el paso- parece que nonos deja alternativa y nos lleva a interiorizar la idea del descarte. Esto es lo que lleva al orante del salmo a exclamar: “No me rechaces en mi ancianidad, no me abandones cuando me falten las fuerzas” (71,9)

Pero el mismo salmo –que descubre la presencia del Señor en las diferentes estaciones de la existencia- nos invita a seguir esperando.  Al llegar la vejez y las canas, Él seguirá dándonos vida y no dejará que seamos derrotados por el mal.  Confiando en Él encontraremos la fuerza para alabarlo cada vez más (v.14-20) y descubriremos que envejecer no implica solamente el deterioro natural del cuerpo o el ineludible pasar del tiempo, sino el don de una larga vida.  ¡Envejecer no es una condena, es una bendición!

Por ello debemos vigilar sobre nosotros mismos y aprender a llevar una ancianidad activa también desde el punto de vista espiritual, cultivando nuestra vida interior por medio de la lectura asidua de la Palabra de Dios, la oración cotidiana, la práctica de los sacramentos y la participación en la liturgia.  Y junto a la relación con Dios, las relaciones con los demás, sobre todo con la familia, los hijos, los nietos, a los que podemos ofrecer nuestro afecto lleno de atenciones; pero también con las personas pobres y afligidas a las que podemos acercarnos con la ayuda concreta y con la oración.  Todo esto nos ayudará a no sentirnos meros espectadores en el teatro del mundo, a no limitarnos a “balconear”, a mirar por la ventana.  Afinando, en cambio, nuestros sentidos para reconocer la presencia del Señor, seremos como “verdes olivos en la casa de Dios” (salmo 52,10), y podremos ser una bendición para quienes viven a nuestro lado.

La ancianidad no es un tiempo inútil en el que nos hacemos a un lado, abandonando los remos de la barca, sino que es una estación para seguir dando frutos.  Hay una nueva misión que nos espera y nos invita a dirigir la mirado hacia el futuro. “La sensibilidad especial de nosotros los ancianos, de la edad anciana , por las atenciones, los pensamientos y los afectos que nos hacen más humanos, debería volver a ser una vocación para muchos.  Y será una elección de amor de los ancianos hacia las nuevas generaciones”.  Es nuestro aporte a la revolución de la ternura, una revolución espiritual y pacífica a la que los invito a ustedes, queridos abuelos y personas mayores, a ser protagonistas.

El mundo vive un tiempo de pura prueba, marcado primero por la tempestad inesperada y furiosa de la pandemia, luego, por una guerra que afecta la paz y el desarrollo a escala mundial.  No es casual que la guerra haya vuelto en Europa en el momento en que la generación que la vivió en el siglo pasado está desapareciendo.  Y estas grandes crisis pueden volvernos insensibles al hecho de que hay otras “epidemias” y otras formas extendidas de violencia que amenazan a la familia humana y a nuestra casa común.

Frente a todo esto, necesitamos un cambio profundo, una conversión que desmilitarice los corazones, permitiendo que cada uno reconozca en el otro a un hermano.  Y nosotros, abuelos y mayores, tenemos una gran responsabilidad:  enseñar a las mujeres y a los hombres de nuestro tiempo a ver a los demás con la misma mirada comprensiva y tierna que dirigimos a nuestros nietos. Hemos afinado nuestra humanidad haciéndonos cargo de los demás y hoy podemos ser maestros de una forma de vivir pacífica y atenta con los más débiles. Nuestra actitud tal vez pueda ser confundida con debilidad o sumisión, pero serán los mansos, no los agresivos ni los prevaricadores, los que heredarán la tierra (Mt 5,5).

Uno de los frutos que estamos llamados a dar es el de proteger en mundo. “Todos hemos pasado por las rodillas de los abuelos, que nos han llevado en brazos, pero hoy es el tiempo de tener sobre nuestras rodillas – con la ayuda concreta o al menos con la oración – junto con los nuestros, a todos aquellos nietos aterrorizados que aún no hemos conocido y que quizás huyen de la guerra o sufren por su causa.  Llevemos en nuestro corazón – como hacía San José, padre tierno y solícito – a los pequeños de Ucrania, de Afganistán, de Sudán del Sur.

Muchos de nosotros hemos madurado una sabia y humilde consciencia, que el mundo tanto necesita. No nos salvamos solos, la felicidad es un pan que se come juntos.  Testimoniémoslo a aquellos que se engañan pensando encontrar realización personal y éxito en el enfrentamiento.  Todos,  también los más débiles, pueden hacerlo.  Incluso dejar que nos cuiden – a menudo personas que provienen de otros países – es un modo para decir que vivir juntos no solo es posible, sino necesario.

Queridas abuelas y queridos abuelos, queridas ancianas y queridos ancianos, en este mundo nuestro estamos llamados a ser artífices de la revolución de la ternura. Hagámoslo aprendiendo a utilizar cada vez más y mejor el instrumento más valioso que tenemos y que es el más apropiado para nuestra edad: el de la oración. “Convirtámonos también nosotros un poco en poetas de la oración: cultivemos el gusto de buscar palabras nuestras, volvamos a apropiarnos de las que nos enseña la Palabra de Dios”.  Nuestra invocación confiada puede hacer mucho, puede acompañar el grito de dolor del que sufre y puede contribuir a cambiar los corazones.  Podemos ser “el coro” permanente de un gran santuario espiritual, donde la oración de súplica y el canto de alabanza sostienen a la comunidad que trabaja y lucha en el campo de la vida”.

Es por eso que la Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores es una ocasión de decir una vez más, con alegría, que la Iglesia quiere festejar con aquellos a los que el Señor –como dice la Biblia- les ha concedido “una edad avanzada”.  ¡Celebrémosla juntos!  Los invito a anunciar esta Jornada en sus parroquias y comunidades, a ir a visitar a los ancianos que están más solos, en sus casas o en las residencias donde viven.  Tratemos que nadie viva este día en soledad.  Tener alguien a quien esperar puede cambiar el sentido de los días de quien ya no aguarda nada bueno del futuro, y de un primer encuentro puede nacer una nueva amistad.  La visita a los ancianos que están solos es una obra de misericordia de nuestro tiempo.

Pidamos a la Virgen, Madre de la Ternura, que nos haga a todos artífices de la revolución de la ternura, para liberar juntos al mundo de la sombra de la soledad y del demonio de la guerra.  Que mi bendición, con la seguridad de mi cercanía afectuosa, llegue a todos ustedes y a sus seres queridos.  Y ustedes, por favor, no se olviden de rezar por mí.

Francisco